Siento que la guerra va por mejor rumbo en África y Asia. Pero en América Latina, nuestro campo de batalla, en América del Norte y en Europa, ¿será que estamos perdiendo la guerra?
América del norte. Jim Davis y Michael Graham acaban de publicar The Great Dechurching (La gran desintegración de la iglesia. Subtítulo: ¿Quién se va, por qué se van y qué se necesita para traerlos de regreso? (ver el blog sobre el tema en este enlace). Utilizando datos del censo de 2020 y muchas otras encuestas, muestran que la iglesia de Estados Unidos ha perdido 40 millones de miembros en los últimos 25 años. Las estadísticas de la gran desintegración de la iglesia son principalmente anteriores al COVID y a los grandes escándalos recientes en la iglesia estadounidense. ¡Es probable que la caída desde 2020 se haya acelerado!
América Latina. Hay algunas raras excepciones, pero casi todos los pastores y líderes denominacionales con los que he hablado después de COVID dicen que perdieron entre el 20 y el 80% de los miembros que tenían antes del COVID. Los datos del censo de 2020 para América Latina nos indican que teníamos 120 millones de evangélicos en 2020. Si promediamos las pérdidas por COVID en un 30%, significa que perdimos 39 millones de miembros en los últimos tres años.
Europa. No estoy al tanto de las estadísticas de Europa. Pero visité la Alianza Evangélica del Reino Unido en febrero. Están haciendo un trabajo tremendo para fortalecer la iglesia evangélica. Su “Informe Hablando de Jesús 2022” indica que aquellos que se describen a sí mismos como cristianos disminuyeron del 58% al 48% entre 2015 y 2022. Calculado como una tasa de crecimiento decenal, es una caída del 22%. La caída de los cristianos practicantes fue del 7% en 2015 al 6% en 2022. La tasa de crecimiento decenal de los cristianos comprometidos es negativa (- 18,6%). Y una cuarta parte del 6% de evangélicos en el Reino Unido son inmigrantes de otros países, principalmente de África.
Estamos ganando batallas. ¿Pero podríamos estar perdiendo la guerra?
La guerra se gana y se pierde en las iglesias. Por muchas batallas que podamos ganar fuera de la iglesia, en el mercado, en las siete montañas o esferas, si la iglesia continúa deslizándose cuesta abajo, las otras batallas finalmente serán pérdidas. ¿Será cierta hoy la afirmación de Tozer en la década de 1950? “ nuestras supuestas ganancias puede que no sean más que pérdidas distribuidas en un campo más amplio”.
Pablo escribe a la iglesia de Éfeso: “Despiértate, tú que duermes; levántate de los muertos, y Cristo te dará luz” (Ef 5.14, NTV). Y a la iglesia romana: “Hagan todo esto estando conscientes del tiempo (kairos) en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos.” (Rm 13.11, NVI).
Juan escribe sobre la guerra que estalla en el cielo. “Así que regocíjense, oh cielos, y todos los que allí viven, pero ay de la tierra y el mar. Porque el diablo ha descendido sobre vosotros con ambos pies; ha tenido una gran caída; Está salvaje y furioso de ira; no tiene mucho tiempo y lo sabe” (Apocalipsis 12.12, MSG).
Estas palabras se aplicaban cuando Juan las escribió, y se aplican de una manera nueva hoy.
La próxima semana continuaremos con la Parte 2 de este tema.
David Kornfield
Estambul, Turquía al inicio del Foro WEA sobre el Futuro del Evangelio




buena reflexion ,,que nos hace pensar en preguntas que nunca se hacen ,,se tiende a no tomar medidas ,,,se fue,,porque se fue ,,como logro que regrese ,,,,,creo que las iglesias estan llenas de dogmas de hombres y no se escucha la voz de DIOS , ni se predica lo que la iglesia nesecita en estos tiempos ,,,VIDA EN CRISTO ,,,
hace unos dias veia una publicacion del congreso de las asambles de dios ,,y una meta que se colocaron es llegar a tener 1000 iglesias mas ,,,sera ese el enfoque que DIOS espera ,,, o DIOS anhela cristianos como verdaderos discipulos de el
DIOS LOS BENDIGA
Felicidades, Ricardo, por levantar la necesidad de hacer preguntas que nunca se hacen. Necesitamos salir de nuestra zona de conforto, expresando nuestras quejas, dolores, descontentamiento santo, igual los profetas del Antiguo Testamento. Habacuc hace dos grandes quejas y en capítulo 2.1-2 se coloca atento en el muro como un sentinela para oír lo que Dios dirá. Hoy nos faltan sentinelas que avisen sobre los peligros que están llegando. Estamos cantando nuestro himnos con alegría en cultos que tienen cada vez menos personas y especialmente menos jóvenes.
Si hay una palabra que describe nuestros días, esa es la palabra “incertidumbre”, que hacer, hacia dónde correr? En mundo en guerra, saliendo aún de los efectos de la pandemia, recesión económica, jóvenes saliendo de las iglesias, cultos vacíos, divisiones, rivalidades, realmente una crisis, pero yo creo que la iglesia crece en medio de la crisis, Hechos 8:1, cuando no cumplieron la Gran Comisión de Hechos 1:8, vino luego una gran persecución y todos fueron esparcidos por Judea, samaria y hasta lo último de la tierra. Dios ayúdanos a responder a la situación actual con discernimiento y sabiduría espiritual.
Discernimiento y sabiduría del alto. No podemos continuar siendo y “haciendo” iglesia como siempre lo hicimos. “Iglesia, necesitas reinventarte. Y no tienes mucho tiempo!” Tenemos que repensar nuestras tradiciones y costumbres y descubrir como ser una comunidad de amor donde Dios se manifiesta en un mundo pos-moderno. Necesitamos profundamente de las nuevas generaciones para nos enseñar como hacer eso!
Es alarmante las cifras de decrecimiento en la iglesia, tanto en América como en Europa, creo que debe llevarnos a una profunda reflexión y unos pasos de acción importantes, entre ellos esta el cambiar la cultura del individualismo ministerial y establecer una cultura de reino donde el cuerpo de Cristo opere de manera conjunta.
Amen, Fernando! Y una cultura del reino comienza con un evangelio del reino (Mc 1.15). Los creyentes que tenemos hoy en nuestras iglesias y los muchos que tienen salido de nuestras iglesias son fruto del evangelio que sembramos. Necesitamos descubrir que es el evangelio del reino, un evangelio basado en por lo menos dos cosas: un Rey absoluto y una entrega total con base en verdadero arrependimiento.
Despertarse entonces no es solo un buen versículo sino una urgencia para la iglesia, que no está dando al blanco con los asuntos que debemos enfocar y está bien entretenida con aparentes victorias.
Amen, Otto! Que Dios tire la ceguera de nuestros ojos. Que nos libere de nuestro optimismo evangélico para enfrentar de cara nuestras fallas, debilidades, pecados institucionales y falta de poder del Espíritu para destruir fortalezas y ganar almas en el sentido pleno de la palabra.
Excelente observación de la realidad de la Iglesia de Jesucristo! Que podamos abrir nuestros ojos o despertarnos de nuestros sueños para ser llevado por el Espíritu Santo hacia un nuevo avivamiento que comienza conmigo para luego avanzar hacia los que caminan conmigo. Estoy triste por el avance del evangelio en mi país! Un reciente estudio trajo a luz que hay solamente el 1,42% de evangélicos en el país, Paraguay. Me siento desafiado a ser protagonista para que en el Poder de nuestro Dios sea un instrumento en sus manos para cambiar esta realidad!
Guau! Pedro, por favor, me pase ese estudio. Quiero lo conocer. Mirando el BTI Indice de Transformación para Paraguay dicen que hay 6-8% de evangélicos. Descobri ese Índice en este momento. Parece ser un Indice bien profundo que mida transformación por 16 criterios dando una nota de 0 a 10 en tres grandes áreas mayores: economia, política y governanza. El Índice de forma general se encuentra aquí:
https://www.cadal.org/informes/pdf/Indice-de-Transformacion_BTI_2022.pdf
Páginas 19 y 28-31 dan informaciones sobre América Latina como un todo.
Pero también puedes hacer una busqueda por país y te da informaciones detallados para tu país.
Me quedo pensando, ¿cuán importante es el estado de la Iglesia para mi?
Es muy importante! Jesús dijo “arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar.” Apoc.3:5
El peligro de perder la luz. Estamos en peligro de no cumplir la misión.
Una diferencia entre ser eficiente y eficaces, tiene que ver en la manera de utilizar los recursos, pudiendo ser optimos en lo planificado a costa de la los insumos o viceversa. Recorde esta relación al considerar este artículo, en como estamos haciendo el ministerio? cual es nuestro norte? Que nos guia y motiva? que seguimiento y ajustes estamos haciendo? Cuan adaptables somos en relación a nuestra esencia? Seguramente, necesitamos ver estadisticas, pero principlamente considerar nuestras prioridades sin perder de vista el cumplimiento de nuestra misión como Iglesia.
Disculpen pero tengo un parecer distinto al enunciado en el blog. Es probable que las iglesias hayan perdido membresía, pero yo no daría un veredicto final a ese fenomeno. Diría que la iglesia no ha sabido adecuarse a los cambios del siglo actual. Existe un remanente muy amplio de cristianos que se congregan en Norteamérica viviendo en Sudamérica. Me refiero al Internet. Hay una basta congregación que gracias al Internet ha recuperado su comunión con Dios, y llámese comodidad, rebeldia, posiblemente un cambio en su condición económica, o la enviudes después del covid, etc. Etc. Ha encontrado en ese recurso ( ojo que no los estoy defendiendo, ni validando la actitud) una forma de sustituir el asistir a una iglesia. (Creo que los parámetros deben ser ampliados.) Si estoy de acuerdo que el compromiso de los congregados ha disminuido. A eso se le puede agregar que la fidelidad en la aportación en la iglesia ha disminuido. Solo aquellas congregaciones que han sabido adecuarse al modernismo, perciben hoy por medios de pagos diferentes al buzón de ofrendas. Lo menciono para dar un ejemplo de cuán retrasado estamos como iglesia. El 98% de las iglesias se han resistido al cambio de paradigma. Y por último quiero mencionar, y discúlpenme si los estoy desinflando el globo, pero no creo que la obra del ministerio pastoral sea del pastor únicamente. Actualmente un alto porcentaje de las iglesia tienen al pastor como único protagonista, y esa es una de las principales causales de la deserción de los cristianos, y solo un bajo porcentaje tiene a la congregación como los protagonistas de mantener contacto con la congregación. Pero de este último grupo debemos volver a distinguirlos en dos grupos. Los que trabajan en ministerios bajo talentos, y un segundo grupo que trabaja sobre dones y ministerios. Estos últimos son los más productivos, pues es (pongo énfasis en esto) el Espírtu Santo el protagonista principal detrás de estos cristianos. Aquellos que dan lugar al Espírtu Santo verán resultados conforme a la palabra prometida por el Señor por medio del profeta Joel. En los postreros tiempos derramaré de mi Espírtu, sobre jóvenes y viejos, y sobre toda carne. Pero como no se le esta dando lugar al Espíritu Santo, quien es el único que puede hacer frente al espíritu contemporáneo de tinieblas, (Mat 24) que ya está operando en este tiempo, que es el espírtu de amor frío. En fin. Es mi aporte. Me disculpan si en una de esas salí de línea. Bendiciones.
Muy buena lectura de nuestra realidad, que nos lleva a preguntarnos ¿qué es lo que realmente estamos midiendo cuando evaluamos a nuestra iglesia latinoamericano de hoy? Las estadísticas de decrecimiento son alarmantes. Entender las causas debe llevarnos a profunda oración, reflexión y acción, comenzando por nuestras propias vidas, nuestras iglesias, nuestras ciudades.