Sucederá que en los últimos días —dice Dios—,
derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano.Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán,
tendrán visiones los jóvenesy sueños los ancianos.En esos días derramaré mi Espírituaun sobre mis siervos y mis siervas,y profetizarán. (Hechos 2.17-18, NVI)
- Yo tengo un sueño. ¡Avivamiento!La Iglesia y las iglesias de América Latina en pleno avivamiento. Viviendo 2Cr 7.14, Neh 1 (con los cinco verbos del v. 4), el vino y odres nuevos de Mc 2.22; Hch 2 (con enfoque en vv. 17-18 arriba) y el arrepentimiento de las iglesias de Ap 2 y 3. Sueño con ver embajadores y equipos de avivamiento en cada país de América Latina que ardan y sean son contagiosos, provocando y estimulando movimientos de avivamiento. ¡Que empiece por mí!
- Yo tengo un sueño. Catalizadores sinérgicos multiplicando movimientos de discipulado y de iglesias saludables y discipuladoras en cada país de América Latina. Obreros apostólicos que tengan esto como su primera prioridad, no solo algo que hacen en sus horas extras. Esto incluye tener una base financiera para entregarse a este llamado. Incluye que poden sus vidas para que estas se enfoquen en los pocos que se multiplican en los muchos. ¡Que empiece por mí!
- Yo tengo un sueño. Mi vida enfocada – especialmente en los dos principales sueños de los párrafos anteriores. Esto requiere una vida simple y más lenta a mis 73 años. Una vida podada. Requiere decir “no” a muchas cosas para poder decir “si!” a pocas cosas y pocas personas. Requiere identificar de forma objetiva a “aquellos que me diste” (Jn 17.6) y que ellos confirmen eso y respondan a mi voz de forma plena, alegre, comprometida y sinérgica. Quiero poder decir al final de cada día, semana, mes, año, década y al final de mi vida, junto con Jesús, “Te glorifiqué en la tierra completando la obra que me diste para hacer” (Jn 17.4).
- Yo tengo un sueño. Que las nuevas generaciones se levanten con los tres sueños anteriores: 1) avivamiento, 2) catalizadores sinérgicos y 3) vida enfocada, especialmente en sus mentores/ líderes/ discipuladores y en aquellos multiplicadores que el Padre les dio (Mc 4.13, 20; Mt 13.16, 17, 23; Lc 8.15; ver med. Lc 8.4-15). Que empiece por mí!
- Yo tengo un sueño. Levantar sucesores que continúen mi llamado, legado y sueños. Y mostrar procesos saludables para que otros hagan lo mismo. Quiero pensar especialmente en personas 10 y 20 años más jóvenes y hasta abrir mi mente para los de 30 y 40 años más jóvenes. Establecer una cultura de levantar sucesores que constantemente nos libere para abrazar más plenamente lo que Dios quiere darnos como un nuevo capítulo en nuestras vidas (Is 43.18-19).
- Yo tengo un sueño. Un Discipulado y Pastoreo de Pastores (DPP) avivado y renovado. Viviendo profundamente los cinco sueños anteriores: 1) avivamiento; 2) catalizadores sinérgicos; 3) una vida enfocada (podada, simple), 4) nuevas generaciones y 5) levantar sucesores. Que el DPP abrace de nuevo su llamado y legado de ser un motor de arranque para denominaciones, asociaciones de pastores y otros ministerios paraeclesiásticos. Que abrace los Hijos e Hijas de Bernabé (HHB) para que sus líderes principales sean remunerados con relación al llamado DPP y/o que tengan secretarios ejecutivos remunerados. Que la Escuela de Discipuladores resucite y se torne base multiplicadora para muchos pastores, seminarios teológicos y movimientos. Que el DPP abrace el movimiento Cumbre de verdad, entendiendo que ese movimiento abre puertas y oportunidades con líderes estratégicos que no tendríamos de otra forma.
- Yo tengo un sueño. Que El Movimiento Cumbre de Discipuladores (MCD) creczca en tener líderes como los descritos arriba con relación al DPP. Que también abracen HHB y encuentren denominaciones, ministerios paraeclesiásticos e iglesias referenciales (incluyendo megaiglesias) que los apoyen financieramente. Liderar un movimiento nacional compuesto de líderes de otros movimientos nacionales no es posible tan solo como voluntario dando de sus horas extras.
- Yo tengo un sueño. Que haya Iglesias faro que se multipliquen en decenas y centenas de otras iglesias saludables, discipuladoras y multiplicadoras en cada país. Quiero ver iglesias que abracen esto como su llamado, levantando equipos de coaches y asesores que se multipliquen.
- Yo tengo un sueño. Que La Biblia de Discipulado se torne una herramienta básica de todo pastor y líder discipulador en todo país. Que la versión sencilla “Ser Discípulo” RV1960 con un encarte de los 64 estudios del curso Discipulado se torne una herramienta básica de todo joven y todo nuevo convertido. Que la BD llegue a ser traducida al inglés para servir como herramienta de discipulado en todo el mundo.
- Yo tengo un sueño. Que La WEA (Alianza Evangélica Mundial) y AEL (Alianza Evangélica Latina) se tornen campeones en avanzar movimientos de discipulado y de iglesias saludables, discipuladoras y multiplicadoras en toda su esfera de influencia. Esto incluye despertar con relación a los países y hasta continentes que enfrentan el gran desiglesiamiento y dedicarse a revertir eso. Sueño que entren en la brecha a favor de la Novia de Cristo, reconociendo que su “cliente” principal es la iglesia local.
Quien quiera avanzar con su proprio ejercicio de sueños, haga clic aquí.
Abrazos,
David Kornfield, Coordinador continental del DPP y del MCD.




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